Cicletas, monociclos autoequilibrados, uniciclos autobalanceados, ruedas eléctricas…

Puedes llamarlos como quieras pero…

¿Qué son?

Los monociclos eléctricos o electric unicycles en inglés (aunque también se les conoce por «cicletas» o simplemente “ruedas eléctricas”, porque al fin y al cabo son eso), son el medio de transporte personal más ingenioso de la Era eléctrica, especialmente diseñados para la movilidad urbana.

«Son la solución de movilidad más compacta, versátil, segura, silenciosa, manejable, divertida y no contaminante impulsada por un motor eléctrico»

Estos dispositivos te permiten realizar hasta 160 Km de una manera fácil y cómoda, sin pedalear y sin necesidad de buscar aparcamiento una vez llegues a tu destino. Su reducido tamaño es ideal para transportarlo y llevártelo contigo donde sea, pudiendo guardarlo en cualquier lugar. Alcanzan hasta los 50 Km/h y lo más importante: son respetuosos con el medio ambiente.

Su uso es totalmente intuitivo: inclínate hacia adelante para avanzar y hacia atrás para frenar y/o retroceder.

Una vez lo pruebes, cualquier otro medio de transporte (ciclomotores, bicicletas, patinetes,…) te parecerán exageradamente aparatosos, voluminosos e incluso anticuados.

 

Profundizando un poco

Los monociclos eléctricos están compuestos por una rueda de entre 14″ y 22″, un motor eléctrico, un sistema de giroscopios y acelerómetros para el autoequilibrio, una placa base, sensores de inclinación y velocidad, software de control y batería de polímeros de litio. Y para los amantes de la música, la mayoría llevan altavoces para reproducir música mediante bluetooth. 

Puedes conectarte al monociclo eléctrico a través de la APP oficial de tu marca y personalizar su configuración.  

Los distintos modelos cuentan con baterías entre los 155Wh y 2.400Wh, según sean tus necesidades, lo que te ofrecerá hasta 160Km de autonomía y una velocidad de 50km/h.

Su potencia nominal, que puede llegar a los 2.000W, permite subir desniveles muy pronunciados y soportar cargas de 150kg.

El sistema de auto-balance mediante giroscopio, acelerómetro y sensores de inclinación, te mantienen siempre estabilizado

Cuentan con protección nominal IP65 (según el modelo) contra ambientes hostiles como la lluvia y el barro. Esto los capacita para rodar sobre mojado, tierra, césped y hierba y otros terrenos como caminos estrechos, pendiente, terrenos de gravilla, pavimentos irregulares…

 

Seguridad

Todos los monociclos eléctricos cuentan con sistemas de seguridad activa:

  • Sensores de velocidad e inclinación.
  • Autocomprobación de seguridad.
  • CPU de alta velocidad.
  • Modo de aprendizaje.
  • Control de velocidad.
  • Reacción tiltback.
  • Faro blanco delantero.
  • Luz roja trasera.
  • Señales lumínicas.
  • Alarmas auditivas.
  • Controles de personalización.
  • APPs de control de estado y temperatura.

Además disponen de un blindaje antichoque que asegura su resistencia y durabilidad.

Inicia la marcha y detente sin hacer nada más que subirte a los pedales o bajar uno de los pies.

 

Primeros pasos

Cada persona es un mundo y el tiempo de aprendizaje dependerá de lo rápido que le pilles el truquillo.

¡Rompe falsos mitos! Aprenderás a ir en monociclo en muy poco tiempo.

Quizás, la parte más complicada o la que costará más es la de subir y bajar del monociclo. Al principio, y hasta que lo consigas solo, no te desesperes y recurre a un/a amig@, a una barandilla, pared, farola o incluso los semáforos que vayas encontrando por el camino. Poco a poco y sin darte cuenta, verás que cada vez necesitas menos el apoyo externo.

Aquí van 7 rápidas recomendaciones para tus primeros metros:

  1. Lleva casco, guantes y rodilleras. Recuerda: eres principiante y podrías sufrir algún traspiés. Pero no te asustes, si vas con cuidado no te tiene porqué pasar nada.
  2. Busca un lugar donde te sientas cómodo y no pase mucha gente. Es importante escoger un pavimento liso y sin obstáculos para aprender. Puede ser perfecta una explanada o parking.
  3. Coloca un pie sobre el pedal, asegúrate de que está firme y deja que el monociclo se apoye en tu pierna, ayúdate de una pared o de una persona para colocar el segundo pie manteniendo el equilibrio.
  4. El monociclo se autoequilibra, por lo que se quedará quieto si mantienes una postura recta. Un error típico es mirar al monociclo, ya que para eso desplazas la cabeza creando peso delante y hace que el monociclo avance.
  5. Una vez recto y estable, con los dos pies colocados sobre los pedales, inclínate ligeramente hacia delante. Notarás como el monociclo rueda hacia esa dirección.
  6. Desplaza ligeramente el tronco hacia delante y luego hacia atrás para conocer cómo tu monociclo reacciona a estos movimientos.
  7. Cuando te sientas más confiado, incrementa el desplazamiento de tu cuerpo para conseguir mayor velocidad. Haz movimientos graduales para ir tomándole el pulso a la aceleración.

Los primeros minutos pueden ser frustrantes, pero ¡no te desanimes! En cuanto captes cómo funciona y te muevas de la manera adecuada, lo pilotarás sin pensar en ello en muy poco tiempo, tan sólo te dejarás ir y… ¡A disfrutar!

 

Aprendiendo

¿Pero cómo va esto?

¡Enhorabuena! Si has llegado hasta aquí es que eres más curioso y valiente que la mayoría 🤘🏻

¿Recuerdas cuando aprendiste a ir en bici? Cuando te subes por primera vez a una bicicleta no entiendes como mantenerte recto sin caerte hacia los lados y encima te dicen que has de pedalear, controlar el manillar, recordar qué freno utilizar y saber qué marcha poner (¡¡!!).

Aprender a ir en monociclo eléctrico es como aprender a ir en bici ¡pero más fácil!

En monociclo eléctrico debes entender que, como con la bici, el movimiento te dará la estabilidad lateral, pero nada de todo el resto: el giroscopio te mantiene equilibrado hacia delante/atrás y el desplazamiento es totalmente intuitivo: partiendo de una posición recta, si quieres avanzar recto o a un lado solo tendrás que inclinarte un poco. ¿Quieres ir más despacio o frenar? Inclínate menos.

Desplaza tu cuerpo hacia donde quieras ir y el monociclo te llevará.

 

Aquí van 7 consejos prácticos para ir “sobre ruedas” (eléctricas):

  1. Un buen lugar: Ves a un lugar tranquilo, sin gente alrededor, con una superficie plana, sin desniveles y con paredes o columnas. Un lugar ideal podría ser un parking.
  2. Toma de contacto: coge tu monociclo, aguántalo recto y enciéndelo. Hará una señal acústica y verás que el mismo se autoequilibrará, enderezándose (debes aguantarlo para que no se caiga lateralmente, el giroscopio hace efecto hacia delante y hacia atrás, no hacia los lados). Según el modelo pueden encenderse los indicadores del estado de la batería, un foco delantero, etc. Prueba a hacer presión con las manos en la parte delantera o trasera, verás que intentará corregir la posición para mantenerse recto (esto será lo que te mantendrá siempre en pie).
  3. Primer pie: Aguanta el monociclo encendido con una mano entre tus dos pies y despliega los pedales. Descansa tu cuerpo sobre el pie izquierdo y pon el pie derecho sobre el pedal derecho del monociclo, apoyándolo también contra tu pierna, para conseguir darle estabilidad. Mientras no presiones hacia delante o hacia atrás no se moverá, da igual que esté inclinado ahora (ya que tu peso está en el pie izquierdo y tu pierna derecha estará inclinada). Ahora haz una corta presión con la punta del pie y para, la rueda habrá reaccionado moviéndose hacia delante. Lo mismo si aplicas presión con el talón. Ves probando a hacer más o menos presión, ves notando como reacciona, pero siempre conservando el eje de tu cuerpo en el pie contrario.
  4. Los 2 pies: Ya sabes cómo reacciona el monociclo ante la presión (en realidad, al presionar lo estás desestabilizando, por lo que el monociclo intenta corregir su inclinación avanzando o retrocediendo, y eso es lo que te hará desplazarte). Ahora necesitamos subir el otro pie. Sitúate al lado de una pared, en paralelo. Tu pie izquierdo en el suelo como antes haciendo de eje (con el peso de tu cuerpo) y el pie derecho en el pedal, aguantando la rueda con ayuda de tu pierna derecha también. Ahora apóyate a la pared e intenta cambiar tu apoyo en el pie izquierdo pasándolo a tu mano izquierda, que estará apoyada a la pared, así quedará libre tu pie izquierdo. Como ahora estás apoyado a la pared con la mano izquierda y a la rueda por el pie derecho, puedes poner el pie izquierdo sobre el pedal izquierdo. Recuerda: si estas recto, el monociclo no se moverá, solo debes preocuparte de no caerte hacia los lados (y por eso estas apoyado a la pared).
  5. Quitándote el miedo: Ya sabes subirte al monociclo ayudado de un soporte externo (al principio todos nos subimos apoyándonos a una pared, palo, semáforo,… requiere un poco de práctica hacerlo solo). Ponte bien recto para evitar que la rueda se desplace, aunque te parezca sobreactuado, ya irás naturalizando la posición, vamos a empezar: para que el monociclo se mueva debes desplazar tu cuerpo hacia delante o atrás. Con la postura recta, solamente saca un poco de pecho pero la cabeza siempre mirando al frente, no hacia abajo, así conseguirás un movimiento suave, muy controlado y evitarás movimientos bruscos por inclinar tu cuerpo demasiado. Siempre con la mano en la pared (o mejor si te sostiene alguien) ves probando a sacar más pecho, recordando que la postura de “seguridad” es recuperar la rectitud para que el monociclo no se mueva buscando autoequilibrarse. 
  6. Empezando a disfrutar: A los pocos minutos, lo que te parecía imposible, empezará a cobrar sentido y empezarás a encontrarle la gracia. Tómate tu tiempo junto a la pared, consiguiendo mantenerte bien erguido y realizando desplazamientos lentos y controlados. A medida que vayas cogiendo confianza, ves dejando de apoyarte a la pared para recorrer 1 metro solo, luego 2 metros,… poco a poco y sabiendo que la pared está ahí para apoyarte en cualquier momento de titubeo. Cuando ya seas capaz de recorrer algunos metros sin apoyarte a la pared, prueba a desplazarte hasta la pared contraria, hacia una columna o hacia cualquier otro punto de soporte. Recuerda que en cualquier momento puedes poner el pie en el suelo y recuperar la posición inicial (pie izquierdo con el peso de tu cuerpo haciendo de eje apoyado en el suelo y mantener la rueda recta con el otro pie y ayudado por la pierna).
  7. ¡De aquí no me bajo!: Una vez consigas desplazarte de punto a punto (hay quien lo domina en 30 minutos y hay quien tarda 5h, sin prisas), te darás cuenta que la desconfianza de avanzar sin un soporte constante al lado era infundada: ¡puedes avanzar tanto cuanto quieras! Y es en este punto en el que me veo obligado a advertir de que: sí, el uso del monociclo eléctrico es… ¡extremadamente adictivo!

Ya solo te quedará ir perfeccionando la técnica y seguir disfrutando día a día.

Por suerte cuentas con una gran comunidad a tu disposición que te ayudará en todo lo que necesites.

Puedes unirte a los múltiples de WhatsApp y Telegram que existen, según modelo de monociclo y área geográfica.

También puedes ver los videos de aprendizaje que algunos han compartido en YouTube y que te ayudarán muchísimo en el proceso de aprendizaje, como este video de Fastwheelman (seguir en Instagram y YouTube):

 

 

Monociclos eléctricos: qué son y cómo dominarlos
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